Historia del Jazz

viernes, 18 de octubre de 2013

El jazz es, ante todo, improvisación, vida, expresividad, evolución constante. El verdadero jazz se encuentra en el Mississippi, brota de las manos del pianista de un bar de Storyville, o en medio de los hombres de una banda de músicos que tocan para acallar la violencia de un ajuste de cuentas en Chicago. El jazz es también la voz de un clarinete que exalta la vida, y es también una plegaria a Dios.

Un nacimiento original

La historia del jazz es una de las más originales de la música. Sus personajes y estilos, su fuerte individualismo, la hacen enormemente atractiva, y aunque algunas tendencias exijan una alta preparación por parte de los aficionados, es sobre todo música para escucharla con los pies.

- El jazz perdurará mientras la gente lo escuche con los pies y no con la cabeza -, dijo hace tiempo el director de orquesta norteamericano John Philip Sousa. Y así fue durante los años 30, con las bandas de Nueva Orleáns - Buddy Bolden - o con las de los hombres de Austin High en los bares ilegales de Chicago. Se tocaba música para que la gente bailara.

A partir de los años 40. el público comenzó a escuchar jazz con la cabeza en vez de con los pies. Pero es que las nuevas formas - bebop. cool, free - dejaron un poco de lado el ritmo para atraer al intelecto, y como consecuencia a reducidos grupos de vanguardia. A pesar de todo y contradiciendo los malos augurios de Souse, el jazz perdura y el público lo sigue con extraordinario entusiasmo. ¿Cuál es el secreto? : su gran vitalidad.

Desde el corazón del Africa Americana

Hablar del jazz como - música afroamericana - sería simplificar demasiado las cosas. Jazz es - una forma de expresión espontanea ú individual que se crea en el momento -. Es improvisación, libertad, canto de protesta y de marginación. La crearon los negros de los estados esclavistas del Sur -Alabama, Louisiana, Georgia - mientras trabajaban en las plantaciones de algodón. Sus blues y sus – spirituals - fueron la semilla. De ella nacerían los primeros sonidos del auténtico jazz, último género popular en la historia de la música occidental. Un tipo de expresión urbana que empezó a afianzarse en los cafés de los negros de Nueva Orleáns a finales del siglo XIX y principios del XX.

Según las estadísticas, el mercado de esclavos africanos tuvo un saldo de 15 millones de hombres, mujeres y niños, vendidos en distintas zonas del mundo. La mayor parte de esta cifra fue a parar a América. Los campos de algodón y tabaco exigían mucha mano de obra. El negro africano era fuerte y trabajaba por un pequeño jornal: comida y choza. Fuera de eso, nada poseía, excepto el recuerdo imborrable de las danzas y cantos de su Africa natal. La música era fundamental para el africano. Y la música, agradecida, iba a ayudarle a soportar la angustia de la esclavitud. A fin de cuentas, el equipaje de un esclavo solo contenía ritmo y melodía.

Los negros africanos, poseedores de un gran sentido religioso, aceptaron con facilidad el cristianismo. Pero, acostumbrados como estaban a iniciar sus ritos religiosos con canciones y bailes, pronto empezaron a introducir palmas y movimientos rítmicos en las vehementes reuniones de los campamentos del Sur, a finales del siglo XIX. Las voces negras, desgarradas y de un timbre muy peculiar, cantaban melodías realmente conmovedoras. De manera espontánea, los negros de las comunidades protestantes fueron hilvanando himnos religiosos: los spirituals.

A estos temas de oración y súplica se agregaron las canciones de trabajo. ¿Por que? El esclavo se dio cuenta de que era mucho más fácil trabajar cantando. Los peones, los estibadores, los presos. los obreros portuarios y del ferrocarril cantaban. Un guía improvisaba y los demás respondían con murmullos o gritos

La sencillez de estas frases -debida probablemente a su escaso conocimiento de la lengua de los Colonos fue evolucionando hasta convertirse en poesía vigorosa, tierna, desesperada a veces. Tanto que Jean Cocteau llegó a afirmar que las letras de los blues eran - la última aparición de una poesía automáticamente popular -. Y los blues eran ya un género típicamente jazzistico

Los estados unidos, buscando su cultura

El jazz fue para Estados Unidos una de sus mejores tarjetas de identidad y todos los historiadores musicales coinciden en señalarlo como su contribución más importante al mundo de la cultura.

Este proceso de identidad cultural fue relativamente corto. Comenzó a raíz de la independencia de las colonias. Pero..., ¿Qué tenían éstas para crear su patrimonio cultural? Por un lado, la herencia europea y los elementos autóctonos: descendientes de los antiguos colonos, nuevos inmigrantes, Por otro, el negro americano, ciudadano al fin tras una larga esclavitud. Y con el negro, su música.

Llega la protección oficial

Los gobernantes tomaron conciencia, enseguida, de ese nuevo fenómeno musical. Tanto, que el Departamento de Estado organizó y protegió, desde el principio, los giras internacionales de los "jazzmen" norteamericanos. Louis Armstrong, Duke Ellingtong, Dizzy Gillespie, Jack Teagarden, Mahalie Jackson, Stanz Getz, Keith Jarrots y otros han mostrado su peculiarisimo estilo en todas partes. Han actuado delante de reyes y reinas, Louis Armstrong fue recibido por el Papa en el Vaticano y Benny Goodman y su orquesta actuaron en Rusia, durante el verano de 1962. La ovación fue sorprendente, incluso Nikita Kruschov aplaudió, entusiasmado, de pie.

Naturalmente, los spirituals y los blues evolucionaron hasta crear su propio lenguaje: el del jazz. ¿Cómo es ese lenguaje? Uso de la síncopa, insistencia rítmica, timbres instrumentales insólitos - difíciles de encontrar en otro tipo de música -, improvisación, y, en cuanto a las voces, desgarro de las mismas. Todo ello impregnado de una palabra mágica: swing. El alma del jazz. Algo que va más allá de la propia interpretación.

"El swing no existe en el texto musical, solo puede darse en la ejecución", afirmaba constantemente Duke Ellingtong.

Efectivamente, el jazz era y es una peculiarisima manera de entender la práctica musical por el negro norteamericano. Una práctica llena de expresividad, original, vitalista cien por cien. Una música para expresar amor, dolor. Una música para contar la vida del héroe, las amarguras y desencantos de cada día. El jazz primitivo era una válvula de escape emocional ante las frustraciones del hombre negro en el mundo del hombre blanco.

La alegría de vivir en Nueva Orleans

El nombre de - Nueva Orleáns - será la clave mágica que nos ayude a descubrir, conocer y amar el jazz. En esa ciudad, construida y habitada principalmente por franceses y españoles, el ambiente era muy distinto al de otros estados. El índice cultural era mayor - muchos de sus habitantes eran aristócratas y burgueses del viejo continente -, había más refinamiento y, naturalmente, buenos restaurantes y bonitas casas. Las gentes que fueron a poblar el estado de Louisiana, llenaron los barcos de vela de muebles delicados, candelabros de cristal, cubiertos de plata, libros, partituras de música y diversos instrumentos para alegrar las cálidas veladas de primavera: claves, violines, flautas, etc. La ciudad conservaba todavía la muralla para repeler los ataques de los indios, defendida por una guarnición de soldados franceses que, ¡cómo no!, poseía una banda para tocar marchas militares.

A medida que desaparecían los peligros por la supervivencia, Nueva Orleans se hacia más alegre y confiada. En sus calles se palpaba una bulliciosa vitalidad: se gozaba con las cosas buenas - la comida, la música, las reuniones, los bailes -. Era, a fin de cuentas, una ciudad tolerante. En todos los aspectos, incluso en su relación con los negros, El criollo fue buen ejemplo de esta - comunicación - vitalista del hombre blanco con el negro.

La Guerra de Secesión introdujo grandes cambios en el estado. Los negros, abolida la esclavitud, llegaron a las ciudades para trabajar en ellas. Y con los negros, sus canciones: los blues y los spirituals.

En Nueva Orleáns, los antiguos esclavos descubrieron las tiendas de instrumentos musicales y la posibilidad, al fin, de comprar lo que veían. Antes habían tenido que fabricarse sus propios instrumentos con calabazas, huesos, ralladores, palanganas de metal. Ahora, además de su banjo y la armónica, podían acariciar un trombón, una corneta, un clarinete, un tambor. El problema estaba en que el ex esclavo no tenía ni idea de lo que era una partitura, ni solfeo, ni notas. Desconocía cualquier tipo de técnica musical. Solo sentía la música y, eso sí, era capaz de improvisar.

El problema de la ignorancia musical tenía difícil solución. Pero el negro tuvo una idea: tocar como cantaba. ¡Eso es! Los instrumentos musicales serían una extensión de su voz. Empezó el largo aprendizaje. Un aprendizaje que hizo posible el milagro del jazz, cuyos sonidos no pueden escribirse.

Si la banda militar salía a la calle para desfilar, el negro se ponía en primera fila y a escuchar con atención. Si iba a la iglesia, pues a no perderse estrofa de la música sacra. Poco a poco fue mezclando unos ritmos y otros, añadiendo el batir de palmas, el golpeteo de los pies. Luego incorporó sus spirituals y blues de la esclavitud. Su música empezaba a nacer. Salía del alma y era delicadamente poética.

La vida ciudadana aportó al hombre negro posibilidades desconocidas. Sobre todo, una cierta protección por parte de aquellas entidades benéficas, o sociedades, que ofrecían a los antiguos esclavos una vida social y una determinada tranquilidad económica, especialmente a la hora de morirse. Los asociados pagaban una pequeña cantidad mensual y la compañía organizaba un entierro a bombo y platillo. Nunca mejor dicho. Los especialistas afirman que fue en los funerales negros donde empezó a sonar el jazz.

Desde 1980, los funerales tenían música. Se organizaba una larga procesión al cementerio, con abundante acompañamiento de familiares, amigos y vecinos. Y una banda: la de la sociedad benéfica, que acompañaba al muerto tocando himnos lentos y tristes. Todo muy solemne. Al regreso, la banda comenzaba a tocar de nuevo: marchas de rápido movimiento(de 2/4), melodías y ragtime, un tipo de música sincopada que no era sino jazz, improvisación. ¿ Falta de respeto? Nada de eso. porque la opinión general era que el muerto estaba en el cielo y había que regocijarse con él. Además, hacia falta relajación después de tantos suspiros y emociones. Naturalmente, el jolgorio de estas bandas a la vuelta de un entierro era inefable. La gente se apiñaba alrededor de ellas para obligarlas a repetir los temas, para jalearlas o para acompañar sus melodías con canciones.

Miguel Candegabe

Jesús de Nazaret, incognitas

lunes, 14 de octubre de 2013

Papiro: "Jesús les dijo: mi esposa..."
Un papiro sugiere que Jesús estuvo casado

Un antiguo fragmento de papiro sugiere que Jesucristo tuvo una esposa, según ha indicado una investigadora de la Universidad de Harvard en el X Congreso Internacional de Estudios Cópticos. Este texto podría formar parte de un evangelio apócrifo y reabre el debate sobre si Jesucristo estuvo casado.

En concreto, el fragmento contiene cuatro palabras en cóptico, el idioma antiguo de los egipcios, cuya traducción vendría a decir algo así como: "Jesús les dijo: mi esposa..." Karen King, autora de la investigación, afirma que, tanto el lenguaje y la gramática empleados, como el tipo de material y la forma en la que la tinta ha interaccionado con el papiro, indican que el fragmento es auténtico, aunque aún quedan por realizar pruebas químicas que lo confirmen.

Karen King
El papiro pertenecía a un coleccionista anónimo que contactó con la investigadora, pues sospechaba que podría hablar del supuesto matrimonio del Mesías. "En un principio pensaba que no era auténtico, y le dije que no estaba interesada", ha explicado King. Pero debido a su persistencia, la científica accedió a reunirse con él y a examinarlo. Poco se sabe sobre el descubrimiento del fragmento, pero se cree que procede de Egipto, y que probablemente "procede de algún antiguo montón de basura, igual que todos los primeros restos del nuevo Testamento", ha afirmado AnneMarie Luijendijk, profesora asociada de religión en la Universidad de Princeton.

El Evangelio de la Esposa de Jesús

Una de las caras del fragmento contiene ocho líneas incompletas de escritura a mano, mientras que el otro lado está muy dañado y la tinta tan descolorida que solo se distingue algunas palabras y unas pocas letras individuales. Ni la fotografía infrarroja ni el retoque por ordenador han conseguido hacer más legible el papiro. "A pesar de su tamaño diminuto y mal estado", ha dicho King, "el fragmento proporciona pistas en aspectos relacionados con los primeros cristianos, tales como la familia, el discipulado y el matrimonio".
Las investigadoras opinan que el fragmento encontrado podría pertenecer a uno de los evangelios apócrifos, que han denominado "El Evangelio de la Esposa de Jesús". El descubrimiento reabre el viejo debate sobre si Jesús estuvo casado, y sobre si este aprobaba que las mujeres pudieran ser sus discípulas y predicar su mensaje.

¿Jesús estaba casado, viudo o soltero?

Aunque casi todos los que rodeaban a Jesús estaban casados, los textos evangélicos no dicen nada sobre su estado civil; en todo caso, dan a entender que pudo ser célibe. Este posible celibato está sustentado en dos argumentos. En primer lugar, el del silencio. Jamás se nombra en el texto evangélico a la esposa de Jesús, mientras que sí se habla con toda naturalidad, por ejemplo, de la suegra de Pedro. Este mutismo no debe interpretarse como una censura en que los pasajes que hablaran de la esposa del Nazareno hubiesen sido eliminados posteriormente, puesto que cuando se compusieron los evangelios no existía problema especial en mostrar a Jesús como casado, si realmente esto hubiera sido cierto. En segundo lugar –y sobre todo– por una interpretación de la sentencia de Jesús, “Hay otros que se hicieron a sí mismos eunucos por amor al reino de los Cielos”.

Sin embargo, hay intérpretes del Nuevo Testamento para quienes es posible que el Mesías estuviera casado. Su primer argumento se basa en las costumbres de aquellos años, sobre todo en la arraigada norma de la época que prohibía ser célibe a todo rabino –y Jesús lo era, aunque no sabemos si estrictamente ordenado o no por imposición de las manos– .

Un segundo argumento se apoya en el frecuente trato que Jesús tenía con mujeres, como cuentan los evangelios canónicos. Esto se interpreta como que hubo de ser un hombre casado en algún momento. La tercera razón hace referencia a algunos textos (todos del Evangelio de Juan) que contienen indicios de una tradición sobre el estado de casado del profeta , tradición que más tarde desapareció por diversas circunstancias. Sobre todo porque los evangelios fueron editados –se afirma– en el siglo II, época en que en la Iglesia reinaba una enorme tendencia de aprecio por la continencia sexual.

Evangelio árebe de la infancia
La tradición sobre un Jesús casado tiene su continuación en ciertas afirmaciones de los evangelios apócrifos: los de Felipe, María y Tomás, que hablan de una esposa de Jesús a la que llaman María o Salomé. Respecto a estos últimos textos conviene observar que se hallan dentro de unos evangelios absolutamente gnósticos y deben ser interpretados, naturalmente, de acuerdo con las ideas gnósticas contrarias al matrimonio. La “esposa” de Jesús parece referirse siempre a la discípula perfecta, no a una mujer que comparte con él cama y mesa.

Muy Interesante

Brujas de Salem

lunes, 19 de noviembre de 2012

La ignorancia y puritanismo del pueblo de Salem durante el siglo XVII causó la injusta muerte de 20 personas y la tortura de más de 200, acusadas todas ellas de brujería. Salem, el mítico pueblo de la bahía de Massachussets (Estados Unidos), donde acontecieron los juicios por brujería en el año 1692, es hoy en día un codiciado punto turístico llamado Danvers. Casi 100.000 personas lo visitan cada año para conocer la truculenta persecución que tuvo lugar en la parte histórica de esta pequeña ciudad. Esta zona de la población costera mantiene su nombre original, Salem.

La brujería en el siglo XVII

Según las leyes británicas que regían en el siglo XVII en Nueva Inglaterra (actual Massachussets), practicar la brujería constituía un delito para las leyes estatales.

Una sola acusación sobre su práctica era suficiente para que los supuestos brujos fueran enjuiciados y ejecutados en la horca.

La ciudad de Salem fue erigida por colonos británicos en torno al año 1630. Estaba gobernada y constituida sobre una gran base puritana, la población poseía un carácter muy conservador y la sociedad de la época estaba caracterizada por una fuerte creencia en el diablo.

Todos estos factores se aliaron y crearon el entorno ideal para la cruenta caza de brujas que tuvo lugar en Salem. Comenzó en enero de 1692 y duró casi nueve meses, durante los cuales ahorcaron a 19 personas, una fue lapidada, varias fallecieron en la cárcel y cientos sufrieron torturas.

En contra de la creencia popular, ningún acusado fue jamás ajusticiado en la hoguera.

Samuel Parris
Las niñas del reverendo y Tituba

El origen de los hechos tuvo lugar con la aparición de un nuevo ministro religioso en la ciudad, el reverendo Samuel Parris, procedente de las Antillas. Con la familia Parris llegó una esclava llamada Tituba, adicta a la práctica de ritos religiosos afroantillanos.

La hija de los Parris, Elizabeth, de nueve años de edad, y su prima Abigail Williams, de doce, se interesaron por las creencias de Tituba, organizando algunas sesiones con ella y unas amigas. En enero de 1692 las chicas enfermaron, y el médico de la población, William Griggs, al desconocer la causa de su enfermedad, diagnosticó un caso de brujería.

Tanto Elizabeth como Abigail, junto a su amiga Ann Putnam, de once años, actuaban de forma extraña: gritaban, arrojaban cosas, lloraban sin razón o corrían en cuatro patas, como perros. Ann llegó a decir que había luchado con una bruja que quería decapitarla.

El 29 de febrero, bajo la presión de los magistrados Jonathan Corwin y John Hathorne, las niñas acusaron a tres mujeres de haberlas poseído: Tituba, la esclava caribeña del reverendo Parris; Sara Good, una vagabunda, y Sarah Osborne, una anciana mendiga.

De las tres mujeres, sólo Tituba admitió ser bruja. Declaró que el demonio la había convertido en su esclava y describió a un hombre alto de Boston que le obligó a firmar un libro, sentenciando que otras mujeres del pueblo también lo habían hecho, aceptando su condición de brujas. La cacería de supuestas arpías estaba en marcha.

Tituba la bruja de Salem
La psicosis invade Salem

Tras instalarse la paranoia entre los mojigatos y puritanos habitantes de Salem se desató una cadena de acusaciones. Las primeras inquisidoras fueron las niñas Parris, que se dedicaron a inculpar a su antojo, principalmente a miembros de las clases bajas o a aquellos que poseían actitudes mal vistas, como el adulterio.

La joven Ann Putnam acusó de infanticidio a Rebecca Nurse, de 71 años, mientras que Susanna Martin fue acusada de embrujar los bueyes de su vecino a raíz de una riña entre ambos.

Al ser también incriminada Martha Corey, un leal miembro de la Iglesia en la Villa de Salem, la comunidad enloqueció, considerando que, si ella era una bruja, cualquiera podría serlo. Los magistrados llegaron incluso a interrogar a la hija de Sarah Good, de tan sólo cuatro años de edad.

Llegados a este punto, en junio de 1692 se constituyó el Tribunal Especial de Auditoría y Casación en Salem, presidido por el Juez William Stoughton, para juzgar los casos de brujería. Increíblemente, en estos juicios se admitió una prueba denominada "Evidencia Espectral", que aceptaba los sueños y visiones como testimonios.

Las acusaciones, encarcelamientos y ejecuciones prosiguieron. Así, el reverendo George Burroughs, antiguo ministro del pueblo, fue señalado como jefe de las brujas y ahorcado el 19 de agosto, mientras que el capitán John Alden fue inexplicablemente identificado como el hombre alto de Boston del que hablaba Tituba.

El retorno del buen juicio

Cuando las acusaciones de brujería empezaron a afectar a las clases altas de Salem, el pueblo comenzó a recobrar la cordura. El 12 de octubre de 1692 el gobernador de Nueva Inglaterra, William Phipps, ordenó que cesasen los arrestos y liberó a los encarcelados, disolviendo el Tribunal Especial unos días después para crear un Tribunal Supremo.

En 1702, el Supremo declaró que los juicios habían sido ilegales y en 1711 la colonia aprobó una propuesta para restaurar el honor de aquellos que habían sido acusados, adjudicando la suma de 600 libras a cada uno de sus herederos. Sin embargo, hubo que esperar 250 años para que el estado de Massachussets, en 1957, pidiese formalmente disculpas por los hechos acontecidos en 1692.

William Phipps
Los motivos reales que convirtieron Salem en un hervidero se desconocen, y los investigadores difieren en sus interpretaciones. Para algunos los extraños comportamientos fueron causados por el consumo de ciertos alucinógenos, mientras que otros creen que pudieron ser enfermedades hasta entonces desconocidas, como la viruela.

El factor social también se ha tenido cuenta, aunque la tesis más aceptada es la de la enfermedad de Huntington. Investigadores del Instituto de Neurociencias de Lausana, en Suiza y de la Facultad de Farmacia y del Centro de Neurociencias de Coimbra, ambos en Portugal, han trabajado con árboles familiares de los pobladores actuales del Estado de Massachussets, y han rastreado la presencia del defecto genético que es causa de la enfermedad de Huntington. Sus síntomas más habituales son el escaso control de las extremidades, humor variable, problemas graves de movimiento y en la coordinación, visiones, gestos involuntarios y lagunas en la memoria.

También existen grupos de parapsicólogos que consideran que los casos de brujería acontecidos en Salem fueron ciertos.

Belén Valdehita Villota. Mitología Religiones

Peste negra (peste bubónica)

jueves, 15 de noviembre de 2012

Muerte negra: la peste que asoló a Europa en la Edad Media

A mediados del siglo XIV, la humanidad soportó una de las más grandes catástrofes demográficas de su historia. Una gran epidemia que desde 1347 a 1350 azotó a casi todo el continente europeo, se trató de una epidemia de Peste Bubónica.

Durante la Edad Media, las enfermedades se propagaban con mucha rapidez dado que no se contaba con los avances en el campo médico que tenemos en la sociedad actual. El ser humano sólamente podía confíar en su sistema inmunológico para defenderse del ataque de virus y bacterias. Lógicamente es esta época las epidemias se propagaban con mucha rapidez ya que además las medidas de higiene en las incipientes y hacinadas ciudades eran precarias y la alimentación solía ser bastante deficiente. La concentración de personas en ciudades pestilentes, la contaminación de los pozos, la falta de organización sanitaria, las calles pobladas de cerdos y ratas, la invasión de pulgas, fueron una suma de factores que contribuyó a extender los casos de tifus, disentería y gripe.

Pero de entre todas  las epidemias que oscurecieron la Edad Media, fue la de la Peste Bubónica, conocida como “Peste Negra” la que entre 1348 y 1400 asoló a la población europea.

Época de epidemias

La información sobre mortalidad varía ampliamente entre las fuentes, pero se estima que alrededor de un tercio de la población de Europa murió desde el comienzo del brote a mitad del siglo XIV. Durante ese período fallecieron  entre un cuarto y la mitad de la población europea, desgraciadamente fué una una enfermedad letal, contra la que los europeos del siglo XIV carecían completamente de defensas.


Explicación sobrenatural

Ante el terror inmenso que provocó este mal desconocido, se buscó la explicación en lo sobrenatural. La peste se consideró un castigo divino por los pecados de los mortales. En plena desesperación, se buscaron culpables y víctimas que calmaran la ira divina. Se dijo que los judíos y los leprosos habían envenenado los pozos y se desencadenó una ola de violencia contra ellos.

Los hombres de esos tiempos estaban convencidos de que la podredumbre del alma se reflejaba en el cuerpo, y por eso los leprosos, por su mero aspecto corporal, se consideraban pecadores. También se desconfió de todos los extranjeros y de los peregrinos. Las ciudades y aldeas cerraron sus murallas para protegerse de la enfermedad.

El miedo a los “otros” (llámense judíos, extranjeros o leprosos) se propagó, y fue tan dañino como la peste porque causó persecuciones y muertes injustas que dificultaban aún más la resistencia de los debilitados pobladores. La ciencia médica de la época tenía creencias acerca de cómo se contaminaban los enfermos de peste, pero sin duda desconocían los mecanismos de transmisión: de esta manera la explicación de un Dios vengador, que castigaba a los pecadores, dominó las conciencias de los europeos medievales.

La peste bubónica;  la peste más común

La enfermedad se producía cuando una pulga infectada picaba a una persona o cuando ésta se infecta con materiales contaminados que entran por algún corte en la piel. A los pacientes se le hinchaban y dolían los ganglios (llamados bubones), tienen fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y se sienten débiles. Lo de “muerte negra” se debió a que lo síntomas venían acompañados de manchas ocuras en la piel que delataban a quien empezaba a padecer la enfermedad.

Propagación de la Epidemia de la Peste Negra

No está enteramente claro dónde comenzó la mayor epidemia del siglo XIV, quizá en algún lugar por el norte de la India, pero más probablemente en las estepas de Asia central, desde donde fue llevada al oeste por los ejércitos mongoles. La peste fue traída a Europa por la ruta de Crimea, donde la colonia genovesa de Kaffa (Feodosiya) fue asediada por los mongoles. La Historia dice que los mongoles lanzaban con catapultas los cadáveres infectados dentro de la ciudad. Los refugiados de Kaffa llevaron después la peste a Messina, Génova y Venecia, alrededor de 1347/1348. Algunos barcos no llevaban a nadie vivo cuando alcanzaron puerto. Desde Italia la peste se extendió por Europa afectando a Francia, España, Inglaterra (en Junio de 1348) y Bretaña, Alemania, Escandinavia y finalmente el noroeste de Rusia alrededor de 1351.

Se pensaba entonces que los monjes mendicantes, los peregrinos, los soldados que regresaban a sus casas eran el vehículo para la introducción de las grandes epidemias de un país a otro.

Esto pudo ser en parte cierto, pero sin duda el comercio fue más peligroso ya que los barcos llegaban a puerto y descargaban junto con las mercancías las ratas infectadas procedentes de países donde la enfermedad era endémica. Este fue sin duda el medio mayor de difusión.

Descenso demográfico brutal

“Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto Viviente que decía: “Ven”. Miré entonces y había un caballo verdoso; el que lo montaba se llamaba Muerte, y el Hades le seguía”. (Apocalipsis 6, 8).

Según las fuentes se hablan de una mortandad de incluso 3/4 partes de la población a consecuencia de la peste y es que se estima murieron más de 25 millones de personas solo en Europa, junto a muchas otras en África y Asia. Algunas localidades fueron totalmente despobladas con los pocos supervivientes huyendo y expandiendo a enfermedad aún más lejos. El descenso demográfico fue en algunas zonas realmente terrorífico. En China y en la India por ejemplo, la peste produjo entre los enfermos que la contrajeron una mortandad que iba del 60 al 90%, los índices de la pulmonar fueron prácticamente del 100%, de ahí que los cronistas de la época nos hablen de que desapareció una cuarta parte, la mitad, o incluso nueve décimas partes de la población.

La gran pérdida de población trajo cambios económicos basados en el incremento de la movilidad social según la despoblación erosionaba las obligaciones de los campesinos (ya debilitadas) a permanecer en sus tierras tradicionales. La repentina escasez de mano de obra barata proporcionó un incentivo para la innovación que rompió el estancamiento de las épocas oscuras y, algunos argumentan, causó el Renacimiento, a pesar de que el Renacimiento ocurriera en algunas zonas (tales como Italia) antes que en otras. A causa de la despoblación, sin embargo, los europeos supervivientes llegaron a ser los mayores consumidores de carne para una civilización anterior a la agricultura industrial.


 

Teorías contradictorias sobre la Enfermedad

La peste volvió repetidamente y fue considerada como la misma enfermedad a través de los sucesivos siglos hasta los tiempos modernos cuando fue identificada la bacteria Yersinia pestis como la causante de la enfremedad.

Hasta hace poco  se ha creido que la peste negra fué producida por esa bacteria Yersinia pestis que se contagia por las pulgas con la ayuda de la rata negra (Rattus rattus) – que podríamos llamar hoy la rata de cloaca.

La evidencia definitiva a favor de esta teoría de la Yersinia pestis, fué a raíz del análisis de tejido de pulpa dental tomado de un cementerio en Montpellier de la epidemia del siglo XIV, que contenía DNA de Yersinia pestis, pero lo cierto es que nunca fue confirmado en ningún otro cementerio.

En Septiembre de 2003, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford reveló los sorprendentes resultados de pruebas hechas sobre 121 dientes de 66 esqueletos encontrados en fosas comunes del siglo XIV. Los restos no mostraron traza genética alguna de Yersinia pestis, y los investigadores sugieren que el estudio de Montpellier podría haber sido defectuoso.

Recientemente, los científicos Susan Scott y Christopher Duncan de la Universidad de Liverpool han propuesto la teoría de que la peste negra pudo haber sido causada por un virus similar al del Ébola, y no una bacteria. Argumentan que esta plaga se extiendió mucho más deprisa y el periodo de incubación fue más largo que en el caso de las plagas causadas por Yersinia pestis. (Un periodo de incubación más largo permite que los portadores de la enfermedad puedan viajar más lejos e infectar a más personas que un periodo de incubación más corto.

Los estudios realizados a partir de los documentos en iglesias inglesas indican un largo periodo de incubación, de más de 30 días, y que pudo haber contribuido a la rápida propagación de la enfermedad, de hasta 5 km al día. La peste negra se propagó por zonas donde no hay ratas, como Islandia, fue transmitida entre personas (lo que ocurre raramente con Yersinia pestis) y algunos genes que determinan la inmunidad a virus parecidos al Ébola están mucho más extendidos en Europa que en otras partes del mundo.

El descubrimiento de esporas de ántrax en un cementerio de víctimas de la Peste Negra en Escocia y el hecho de que se sabe que se vendió carne de ganado infectado en muchas áreas rurales de Inglaterra poco antes del comienzo de la peste, han llevado a pensar al historiador Norman F. Cantor, en su libro In the Wake of the Plague (En el despertar de la peste, 2001), que la Peste Negra pudo haber sido una combinación de pandemias entre las que se podría encontrar una forma de ántrax. Cita, entre otras cosas, informes sobre los síntomas de la enfermedad que no concuerdan con los efectos conocidos de las pestes bubónica o neumónica.

El lado oscuro de la historia

Edgar Allan Poe

martes, 13 de noviembre de 2012

Edgar Allan Poe (1809-1849); nacido el 19 de enero de 1809, en Boston, hijo de Elizabeth y David Poe, actores de teatro, fue forjando su carácter a través de varios factores importantes que influyeron en su desarrollo intelectual: la herencia de sus padres tuberculosos significó, tal vez, la salud debilitada y la poca resistencia al alcohol que padeció durante su vida, la época que los Estados Unidos atravezaba y los cambios sociales que le tocaron vivir, la guerra entre el Sur y el Norte, la esclavitud, las leyendas de horror y misterio que los negros contaban, el hecho de que desde muy pequeño se quedara huérfano y el saber que vivía de la caridad, los problemas que siempre tuvo con su protector (John Allan), su desarrollo como ciudadano sureño (estado de Virginia), su estancia en Escocia y Londres. Todos ellos fueron cuestiones fundamentales que establecieron los cimientos de lo que sería el trabajo de Poe.

Durante su adolescencia ya empezaba a escribir poemas con los que enamoró a una larga lista de jovencitas, su mayor influencia fue Byron aunque leía todo lo que estaba a su alcance. Su vida universitaria fue rebelde y libertina, a pesar de que siempre estuvo en jaque por el poco apoyo económico que recibía por parte de su protector, también en esta época es cuando el poeta empieza a beber. Lo curioso es que unas cuantas copas bastaban para desquiciarlo; no tenía gran resistencia. Después de su paso por la universidad, Poe rompe relaciones con su protector y sale de su hogar hacia Boston; la miseria y el hambre lo acompañaron y no tuvo más remedio que enrolarse en el ejercito, situación que duró dos años, por lo que tuvo que volver a recurrir a John Allan en busca de ayuda, la cual le fue concedida a cambio de que aceptara un cargo en una Academia Militar, pero a los pocos meses fue despedido por negligencia en el deber, hecho que marcó el rompimiento definitivo del poeta con su protector (por esos entonces, recientemente viudo).

Virginia Clemm
Con la posterior muerte de John Allan, el poeta pierde toda esperanza de que su trabajo literario se realizara en condiciones económicas favorables. En 1832 se va a vivir con una tía y una prima a Baltimore, en donde estableció sus primeros contactos para publicar su trabajo. Luego se casó con su prima, Virginia Clemm -doce años menor que él-, con la cual vivió gran parte de su vida e influyó notoriamente en varios de los escritos del poeta.

Poe radicó en varias ciudades, Nueva York , Filadelfia, Baltimore, en donde trabajó en revistas como crítico, labor que le costó muchas enemistades por la clase de crítica que realizaba; destrozaba a sus contemporáneos. La característica principal de todos estos empleos radicaba en que recibía un sueldo mísero, pero a cambio le daban la oportunidad de publicar sus relatos y alcanzar la fama. Tristemente, sólo la fama, porque la mayor parte del tiempo vivió en la más absoluta miseria, con algunos lapsos de relativa calma.

Sarah Helen Whitman
Edgar Allan Poe escribió alrededor de sesenta cuentos, además de una serie de poemas, aunque a este género no le dedicó el tiempo que él hubiera deseado debido a su precaria situación económica. Algunos de sus relatos más conocidos son: El Escarabajo de Oro, Los Crímenes de la Calle Morgue, El Corazón Delator, El Barril de Amontillado, El Gato Negro, Eureka, La Caída de la Casa Usher, El Retrato Oval, La Máscara de la Muerte Roja. En los que podemos apreciar el genio de Poe, algunos, escritos en momentos de lucidez y otros producto de las crudas crisis que tenía por su afición al alcohol -y a las drogas, según afirman sus contemporáneos-. Es así como hoy han llegado hasta nuestros días todas estas joyas de la literatura, producto del genio intelectual que sólo alguien como Edgar Allan nos pudo regalar.

Al final de su difícil vida, Poe estaba hundido absolutamente en la desgracia; con la muerte de Virginia (1947), su vida se vino abajo, mantuvo relaciones con Sarah Helen Whitman y con Elmira, su novia de juventud, pero ya todo estaba resuelto, nunca se volvería a levantar. Edgar Allan Poe murió el 7 de octubre de 1849, después de un fatigoso viaje a Richmond. Acabado, en un hospital de Baltimore, sus últimas palabras fueron: "Que Dios ayude a mi pobre alma".

Letras pérdidas

Ur, la primera ciudad

viernes, 9 de noviembre de 2012

La primera ciudad que aparece en documentos escritos es Ur. Nombre fácil de recordar, y se encontraba en la antigua Mesopotamia.

Actualmente, se encuentra en el estado de Iraq, más concretamente cerca de la ciudad Nasiriyah. Si se superan los problemas de seguridad de esta zona, se pueden aún visitar las ruinas de las primeras ciudades del mundo, de hecho, queda medio en pie una especie de pirámide, es bastante impresionante, si pensamos que estas ruinas son de cerca del 3.000 a.C. toda una obra de ingeniería.


 

También hay más restos de la imponente ciudad, que dan razón de su importancia. La primera ciudad del mundo, por tanto, se fundó cerca del 3.000 a.C. y mantuvo cierta hegemonía en la zona hasta el 1.925 a.C.

Si hacéis una simple suma, realmente fueron muchos siglos de verdadero esplendor, el tamaño de las ruinas pueden dar buena fe de este dato. Pero también tiene otras cosas esta primera ciudad, como por ejemplo que el antiguo testamento la menciona como lugar donde nació Abraham.


Una de las cosas que más sorprende, es justamente que todas las ruinas están unos 12 metros sobre el desierto, y le dan un aire espectacular. Eso nos da una idea de donde podemos encontrar en la actualidad muchas de las cosas que hay bajo tierra y ni conocemos, es evidente que quizá en muchas zonas del mundo no haya nada, pero incluso en las las alejadas estepas rusas se están encontrando con pequeños poblados de personas que vivieron allí hace centenares de años, y si ellos escogieron esos lugares, pero luego desaparecieron es por algo, aquí está justamente el interés que podemos tener en recuperar y entender esos espacios, y darnos una nueva forma de entender las coss y las relaciones humanas que hasta ahora no podíamos ni tener en mente.

Petra, la ciudad de piedra

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La historia de Petra se remonta hasta el siglo III a.C, como capital de los nabateos que logró mantenerse, como tal, hasta el siglo I d.C. La ciudad formó parte del importante entramado de las rutas comerciales de las caravanas que transportaban incienso, metales preciosos, hierbas aromáticas y betún desde el Mar Mediterráneo, como ya dejara escrito el historiador griego Diodoro de Sicilia en el siglo I a.C. A pesar de los intentos que se vienen realizando, a través de las excavaciones arqueológicas, para desenmascarar la historia de este pueblo, todavía resulta imposible establecer un hilo conductor uniforme.

En agosto de 1812, durante un viaje por Oriente, el suizo Johann Ludwig Burckhardt (1784-1817) se enteró por boca de un peregrino de que muy cerca de donde se encontraba habla una ciudad excavada en la roca.

Con un pretexto cualquiera consiguió que los beduinos lo condujeran hasta allí, y así fue como descubrió la ciudad de Petra en un desfiladero de 1.200 metros de longitud y 100 metros de altura en algunos tramos. Hasta ese momento, los europeos creían que Petra era sólo una leyenda.

LA CIUDAD EN LA ROCA

Los hallazgos más antiguos señalan que el hombre habitaba la garganta del Siq (del árabe significa, garganta, desfiladero) ya en el Neolítico. Los orígenes de la ciudad de Petra, situada en la actual Jordania, se remontan a la tribu de los edomitas, enemigos acérrimos de Israel, que se asentaron en este lugar.



Los edomitas hicieron de Petra uno de mas principales centros comerciales de Oriente Próximo. Sin embargo, gran parte de los edificios esculpidos en la roca fueron obra de los nabateos o, al menos, adquirieron su forma actual gracias a ellos, como el Tesoro del Faraón (Khazne al-Firaun), originalmente una tumba rupestre, el Teatro Romano, con un aforo de 5.000 localidades, el centro de la ciudad, con su avenida con columnata, y otras tumbas rupestres que sugieren que Petra fue primero una ciudad funeraria y que posteriormente fui ampliada. Los nabateos cayeron bajo la dominación en el año 106 d.C.

La región y su capital, Bostra, fueron anexionadas al Imperio Romano y Petra perdió su protágonismo. Grandes partes de la ciudad de piedra fueron destruidas por sendos terremotos en los años 363 y 551, y sus habitantes la fueron abandonando.

Es casi seguro que la ciudad ya estaba prácticamente deshabitada cuando la región fue conquistada por los árabes en el año 663. Después de las Cruzadas medievales, Europa se olvidó de Petra, y con el tiempo la ciudad se fue convirtiendo en leyenda, hasta su redescubrimiento. Las excavaciones no se iniciaron basta la década de 1920, y más o menos por la misma época se abrió la ciudad al turismo.



PETRA TURÍSTICA

Entre sus maravillas podemos encontrarnos con el siq o pasadizo que nos conduce a la ciudad escondida de los nabateos, pasadizo que popularizó el cine en películas como la de Indiana Jones y su afamada "Ultima cruzada". Una vez dentro sorprende la colosal ciudad diseñada con manifestaciones helénicas, lo cual no es de sorprender si entendemos que el pueblo nabateo, aún siendo de origen árabe, se dejó influir de forma plena por el estilo arquitectónico y escultórico griego. La fachada del Templo es buena muestra de lo dicho. Pero más aún, en el año 106 a.C. la ciudad fue conquistada por el imperio romano, pudiéndose visitar en Petra el espectacular Teatro Romano, con capacidad para más de 3000 espectadores, o varias calzadas romanas cuyas ruinas permanecen bastante bien conservadas. La visita a Petra conlleva la visita a su Tesoro, el Propileum y el Monasterio en los que encontraremos de nuevo marcadas influencias griegas. En el interior de la ciudad contemplaremos la bella decoración de las Tumbas, las puertas de entrada a las distintas estancias, y las columnas esculpidas en la piedra y en la zona de excavaciones visitaremos el Alto y Bajo Temenos, y El nicho de la Exedra.


 
¿LÓGICA O MISTERIO?

La ciudad de Petra fue construida en un largo desfiladero seguramente por motivos estratégicos. Sin embargo, para conquistar una ciudad situada en un lugar de esas características basta con hacerse con el control de los riscos circundantes, siempre que los edificios se hallen en la garganta. Pero los constructores de Petra fueron más listos y ubicaron las casas en el interior de las paredes.

De ese modo adquirieron una gran ventaja, porque el enemigo ya no podía atacar sin más los edificios y mucho menos evaluar la fuerza combativa y la resistencia de sus habitantes. También había algún edificio en el desfiladero, pero se trataba sobre todo de comercios que apenas ofrecían ninguna pista acerca del armamento y el número de habitantes. Para conquistar Petra era necesario desistir de la propia defensa y asaltar el desfiladero sin protección. Demasiado riesgo para muchos enemigos, como quedó demostrado en varias ocasiones.

El carácter legendario que tuvo Petra en Europa durante mucho tiempo contribuyó a popularizar ciertos mitos y sucesos acerca de este lugar que han perdurado hasta nuestros días, sobre todo durante el siglo XIX, cuando los no musulmanes tenían prohibido visitar la ciudad. Pero, en realidad, ni es una ciudad antediluviana ni tiene un origen enigmático.

Mitos y leyendas: En el siglo XIX se divulgo la noticia del redescubrimiento de la ciudad de Petra aunque solo podían visitarla musulmanes. Eso suscito la aparición de macabros rumores acerca de la permanencia en el interior de las casas de piedra de los restos de los últimos cruzados que estuvieron en la ciudad. Además, algunos relatos hacían alusión al supuesto origen bíblico de Petra según el cual Moisés hizo manar agua de una piedra en ese lugar para abastecer al pueblo judío. Un rumor que corría en el siglo XIX afirmaba que el agua estaba envenenada y sólo lo sabían los musulmanes Otras historias acerca de las atrocidades perpetradas contra los cristianos en la aislada ciudad de piedra por parte de criaturas en parte vivas y en parte muertas y de los grandes tesares que debían de estar escondidos en pasadizos subterráneos laberínticos, dieron pie a la fama de Petra como ciudad inquietante y a la vez fascinante.